Chupandose la saliva, anunciando que acaba de sacarse los brackets y que al fin llegó el album completo: asi nos recibe Billie Eilish en "!!!!!!", la canción con que empieza su LP debut, "WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?"
Portada que parece sacada del meme del hee hee
El disco está inspirado en las experiencias nocturnas de Eilish: concretamente, temores nocturnos, pesadillas, alucinaciones y algunas manifestaciones del Sindrome de Tourette, que sufre la artista. Esto ya era evidente en uno de los singles del 2018, "Bury a Friend", donde Eilish encarna al monstruo debajo de su cama y canta desde su perspectiva, preguntandole a la artista por qué no le teme, por qué no se aleja de él. En cierto sentido, Eilish (que confesó en una entrevista que se siente "triste como la mierda" como todos los artistas del medio) reconoce que ella es su peor enemigo, y se espeta constantemente qué quiere de ella misma, a la vez que repite que acaba de enterrar a un amigo (una referencia a la muerte de XXXTENTACIÓN) y que quiere acabar con ella misma (probablemente una alusión al suicidio).
La chica/chico malo del momento.
Pero Bury a Friend es el décimo tema del album. Antes de llegar a él atravesamos toda la gama posible de emociones que nos comunica una jóven adulta (¿o adulta adolescente?) en crisis y en jaque por las tensiones y los tironeos de muchas polaridades: ser activa o ser sumisa, ser buena o ser mala, hacerse cargo de sus gustos o proyectarlos al exterior. De hecho, la segunda canción del disco, "Bad Guy", es una oda sexual apenas disimulada donde Billie ironiza sobre el estereotipo de los "chicos malos" que parecen rodearla y reconoce que ella es el chico malo: ella tiene lastimaduras en las rodillas, y ella disfruta cuando el otro no pide por favor ni agradece, pero lo que disfruta es que él asuma que tiene el control cuando en realidad lo tiene ella. Eilish susurra que va a ser el animal de él, pero ¿quién tiene la correa, dado que sin ella la fantasía no puede existir? En el estribillo advierte que es el tipo de chicas que entristece a tu mama, vuelve loca de celos a tu novia y puede llegar a seducir a tu viejo.
Eilish juega constantemente con la inocencia impostada: termina Bad Guy reconociendo que le gusta cuando el chico enloquece, y que no entiende por qué la novia del interlocutor le teme a ella, a Billie, si lo único que pasa es que ella tiene la colonia de él por todas partes. Ahora bien, el precio por disfrutar esos extremos es reconocida por la propia artista, que además evita aplacar su carácter explosivo con drogas (en xanny justamente critica la forma en que los jovenes se aplastan bajo psicotrópicos para no sentir nada, proponiendo en cambio asimilar el dolor como forma de crecimiento y lidiando con él de una forma más personal).
El video de Bad Guy: un viaje lisérgico y maníaco por la mente de Billie Eilish
Esta contradicción (una chica mala que encarna el rol de "chico malo" y disfruta de maldades pero que pasa de las drogas) es una primera ventana que nos provee el disco hacia el hecho de que estamos lidiando con una artista particularmente sensible, con un sentido muy infantil de la diversión y con una picardía muy acentuada. Si en Bad Guy Eilish nota que su remera blanca ahora está roja porque le sangra la nariz (quizá como resultado de un golpe en un juego de roles), en wish you were gay desea algo bastante infantil e inocente: que el chico que la rechazó y le rompió el corazón fuera gay así puede achacarle el fracaso a su orientación sexual. En you should see me in a crown Eilish fantasea grandilocuente con dominar el mundo y advierte que ella no es el bebé de nadie que crea que es bonita, pero en when the party's over le espeta enojada a su ex que ya se acostumbró a perderlo. En esta canción, Eilish reconoce a su chico que ella no puede hacerle bien y que sean amigos, pero inmediatamente le pide que se quede cerca de ella y que le devuelva las llamadas en un sentido romántico y sexual.
En all the good girls go to hell Eilish admira a las personas que se van al infierno (como las chicas buenas, por ejemplo, que en realidad son malas) e invierte los simbolismos cristianos para transmitir la idea de la restricción que impone la religión, pero en my strange addiction usa samples de uno de los mejores capítulos de The Office (que además es una de las mejores comedias de la historia) para describir a su pareja como una droga de la que es adicta. En esta, una de las canciones más intensas del disco que mejora y mejora a medida que avanza por las interrupciones de los samples de The Office brillantemente ubicados, Eilish le pide a su compañero que sea su medicina (dado que en xanny ya nos advirtió que no se automedica) y que opaque su dolor provocandole otro tipo de dolor, esta vez elegido, voluntario y por tanto más placentero. Finalmente, en listen before i go le pide a su compañero que la escuche por una última vez dado que ha tomado la resolución de acabar con su vida, pero no sin antes decirle que él tiene cartas que jugar en el asunto y que puede ayudarla a evitar tal desenlace. Es la depresión causada por un corazón roto cuando Billie canta "Taste me, the salty tears on my cheek / That's what a year-long headache does to you / I'm not okay, I feel so scattered / Don't say I'm all that matters / Leave me, déjà vu". En la sencilla y efectiva i love you Eilish describe el laberinto (tortuoso pero placentero y emocionante) de una relación signada por el fracaso y el conflicto, las verdades disfrazadas de chistes y la admisión de que no se elige a quien se ama, y que a veces se ama a quien se querría no amar: "I can’t escape the way I love you /
I don’t want to, but I love you".
The Scarn, el baile del capitulo sampleado de The Office cuya melodia es MUY SIMILAR a la de my strange addiction
WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO? es una obra compleja pero a la vez muy sencilla, y por sobre todo, honesta y descarnada. Logra transmitir sentimientos sobre los 'grandes' temas que como humanos nos atraviesan a todos, y lo hace con una autoconciencia irónica que hace más facil asimilar el drama. En el camino aporta canciones para bailar, para llorar, para tener sexo y para mirar el cielo. En este sentido, my strange addiction creo representa a la perfección tanto al mensaje que Eilish quiere transmitir en el disco, como a la "persona" que Billie estampa en el album, y que probablemente tenga mucho que ver con su personalidad real: en la canción demuestra ser una geek (o nerd) fanática de The Office que trata de lidiar con los grandes asuntos (el amor, el desengaño, el sexo, la muerte) con picardía, ingenio y humor. En el proceso, no deja de reconocer que lo que da placer ata, que todas las adicciones tienen un gesto de voluntad y que el empoderamiento (en este caso femenino) no es excluyente con la servidumbre voluntaria, entre muchas otras cosas. Es un disco que refleja la sensibilidad de la época: corazones rotos por doquier, el uso y sobreuso de las personas como tranquilizantes (en el buen y en el mal sentido), pequeñas crisis existenciales campeadas por la muerte, y esos pequeños paréntesis entre drama y drama que nos permiten mirar al cielo y preguntarnos, efectivamente, dónde vamos cuando nos quedamos dormidos.



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